Familia Dominicana

HERMANAS DOMINICAS DE LA ENSEÑANZA DE LA

INMACU­LADA CONCEP­CION

 
SUPERIORA GENERAL
     Hna. Luz Ortigosa Gambra
 
     Casa generalicia: Roble, nº 24, 6ª puerta
     28020-MADRID
     Tl.: 91 4250 234
     Fax: 91 5712716
     e-mail:   dominicasen.gen@confer.es
                 deccpg@planalfa.es
 
 
Colegio de Ntra. Sra. del Rosario
Mallorca, 349   08013 BARCELONA
934 766 534
934 589 765 Fax
 
Comunidad San Martín de Porres
Bailén, 150,4' la  08037 BARCELONA
935 347 352 Tf-Fax
 
Colegio Sto. Domingo de Guzmán
Rovira i Virgili, 16  43007 TARRAGONA
977216151
977 214 667 Fax
 
Comunidad Sant Pere i Sant Pau
Violante de Hungría, 30, Esc. 9, 4°, 1 43007 TARRAGONA
977 238 951          spdominiques@menta.net
 
Colegio Virgen del Rosario
Pza. Sant Doménec, 1 08759 VALLIRANA (Barcelona)
936 832 846
936 832 723    fax  dominiquesvallirana@hotmail.com
 
Colegio Sta. Catalina de Siena
Plaza de la Catedral, 3   08500 VIC (Barcelona)
938 832 552 -  938814411

 

DOMINICAS DE LA ENSEÑANZA
Somos una Congregación moderna y antigua, al mismo tiempo. Moderna porque como tal existimos desde 1954. Antigua porque su origen data del 1400: un monasterio entregado totalmente a una vida de recogimiento y oración, a un espíritu contemplativo y apostólico, siendo su campo de acción la educación de la niñez y juventud.
Los ejes de nuestra espiritualidad son los si­guientes:
Vida de comunión fraterna.
Queremos que nuestras comunidades sean de ver­dad evangélicas. Comunidades de amor, de respeto a las personas, a sus valores. Comunidades de acogida mutua, de vivencia de fe, esperanza y amor. Comuni­dades abiertas al diálogo y a las necesidadees de los hombres de hoy.
Consejos evangélicos de pobreza, castidad y obe­diencia.
Liturgia, contemplación, amor a la verdad.
Bulle de verdad en la Congregación el anhelo a vivir el Evangelio. Nuestra espiritualidad es cristocéntrica. Es mariana. Está sellada por la oración litúrgica y por la oración privada y personal. Los Laudes, Víspe­ras y Completas cuentan mucho en nuestra vida. Creemos que una vitalidad nueva está vivificando el espíritu de la Congregación. Y como centro de la vida comunitaria y de la vida espiritual, Cristo en su Eucaristía.
Los rasgos que consideramos propios y que quere­mos mantener son:
Sencillez.
La hemos visto en todas las Madres y Hermanas que nos precedieron. La vemos hoy en nuestras Her­manas mayores. Vidas entregadas de verdad a los demás sin paladear que son buenas. Sin ostentación. Sin enterarse la mano derecha de lo que hace su iz­quierda.
Amor respetuoso y lleno de cariño y atención a las Hermanas ancianas.
En nuestras comunidades se venera a las ancianas. Se las ama y acoge profundamente. Se las mima. To­das las religiosas valoramos y sentimos su presencia como un regalo de Dios. Queremos que estas ancianas sigan viviendo entre nosotras como algo que necesita­mos vitalmente.
Amor a los Hermanos dominicos.
Es otro de nuestros rasgos. Contamos con ellos. Nuestra espiritualidad es dominicana. A ellos toca di­rigirla y a ellos acudimos como a verdaderos herma­nos. Gracias desde estas líneas a todos ellos.
Amor al trabajo.
En nuestra Congregación se trabaja y mucho. Si somos pobres, como pobres hemos de trabajar. Reina en todas las religiosas este espíritu de trabajo. Traba­jo alegre, entusiasta, servicial. «Servid al Señor con alegría». Y el trabajo es también servicio.
Nuestro fin específico: Anunciar el mensaje de Cristo por medio de la educación de la niñez y juventud. Fin que ha permanecido claro y definido a través de la historia.